6 de abril de 2007
El tiempo da la razón a la Junta de gobierno del Silencio y tal y como se esperaba, llueve con mayor intensidad entre las once y las doce de la noche.
El Encuentro, que se refugió en Santa Teresa, regresó finalmente a San Antonio una vez que el cielo dio una tregua. La de las Angustias, por su parte, una vez que había puesto a todos los nazarenos del Cristo en la calle, se dio la vuelta y la del Silencio, prudentemente, decidió no salir.
El tiempo da la razón a la Junta de gobierno del Silencio y tal y como se esperaba, llueve con mayor intensidad entre las once y las doce de la noche.Fotografía: IDEAL
La lluvia que durante toda la tarde no paró de caer de manera intermitente y que a la noche cayó con insistencia, lo hizo con más fuerza según estaba previsto entre las once y las doce de la noche.El Encuentro, que se refugió en Santa Teresa, regresó finalmente a San Antonio una vez que el cielo dio una tregua. La de las Angustias, por su parte, una vez que había puesto a todos los nazarenos del Cristo en la calle, se dio la vuelta y la del Silencio, prudentemente, decidió no salir.