Con el acertado título de De los doctores en "cofradías" plantea Fernando Giménez en su blog un debate sobre el complicado equilibrio que a veces se da en las cofradías entre su aspecto externo e interno.(...) si soy miembro de una Hermandad, si me gusta la Semana Santa y esa espectacular puesta en escena no es sino porque creo en Dios y en su Iglesia Santa. Las Hermandades, con un trabajo serio y mucha fidelidad y humildad, pueden hacer posible que muchos vuelvan a la fe. Por esto, me lleno de tristeza cuando veo que algunos (gracias a Dios muy pocos) aún no teniendo fe, aún llevando vidas ajenas a lo que la fe cristiana pide, aún creyendo que todo en la Iglesia (incluyo las procesiones) no es sino teatro, se pueden permitir dar lecciones a los demás... Seguir leyendo.